lunes, 5 de mayo de 2008

A mí no me gusta el deporte... ¿y qué?


Puede que sea yo un bicho raro, vete tú a saber, pero he de reconocer que soy de ese tipo de gente a la que no le gusta el deporte. No me gusta practicarlo, pero mucho menos ver como lo practican otros. Y lo entiendo como juego, lo entiendo como diversión entre amigos, entre equipos de barrio sin ánimo alguno de lucro o incluso como mero trámite a una vida algo más sana, pero nunca podré llegar a entenderlo como espectáculo.

Aborrezco el fútbol. No le encuentro sentido ver a veintitantos tíos dándole patadas a una puta pelota e intentando colarla dentro de una red, mientras miles o millones de personas sufren si ven perder al que llaman "su equipo" o lo celebran como quien celebra el nacimiento de su propio hijo si este gana. Idéntica opinión guardo sobre el baloncesto o deportes de equipo similares, y no es que no lo haya intentado, pero no, no lo soporto, soy incapaz de permanecer más de tres minutos seguidos viendo un partido, sea este de lo que sea. Me supera y me encabrono. Y si ya lo aborrezco viéndolo en vivo o por la televisión, escucharlo por la radio me resulta tan duro y aberrante como antaño me resultaba escuchar a Elena Francis. Y es que lo comparo por ejemplo con el cine, con una obra de teatro o con un buen espectáculo. Me gusta verlo, pero no me haría ni puta gracia que alguien me lo retransmitiese.

Me aburre el tenis, tanto o más que cualquier ridículo programa de teletienda o teleconcurso de esos tan de moda y por supuesto, no le veo mérito alguno a un tipo que recorre el mundo en moto de agua o en catamarán o a uno que nada horas y horas sin parar aun arriesgando muchas veces su vida y la de los demás. Para mí, Meca no es ningún héroe, si no un pobre gilipollas con ganas de dar la nota. Y no deja de sorprenderme lo vacías que se quedan muchas veces las calles cuando hay algún partido de esos que dicen importante, o aquellos a los que les revienta madrugar para ir a trabajar, pero los domingos de carrera, son los primeros en ponerse el despertador corran a la hora que corran.

Tampoco le encuentro gracia alguna a la Fórmula1, ni al motociclismo, ni a lo de la puta vuelta ciclista, sea a donde sea... Y es que encuentro a casi todos los deportistas de elite faltos de humildad. Incluso muchos de humanidad.

A veces trato de buscarle el lado bueno, pero juro que no lo encuentro. Y soy consciente de que tiene que tenerlo, pues tantos millones de personas no pueden estar equivocados. Pero créanme, a mí no me gusta el deporte. Y aunque respeto a quienes lo adoran, y elementalmente, para gustos están los colores, la razón de este escrito no es más que por decir que uno está hasta los mismísimos cojones de escuchar aquello de que me tiene que gustar el fútbol o la Fórmula1 porque sí, porque le gusta a todo el mundo. O de que en las tardes de fútbol, si voy por la calle escuchando mi música en mi reproductor de MP3, algún alcahuete me pregunte eso de: -¿qué, como van?-

-¿y a mí que cojones me importa?-

7 comentarios:

nomolamos dijo...

Jajajajja, me alegro que seas tan de verdad, a mi tampoco me gusta, y a veces me siento fustrada por los demas, por no tener ninguna de esas aficiones. Mi hijo juega al futbol por decision propia, y cuando voy a llevarle a los entranamientos, porque no me queda mas remedio, veo a padres, que dejan las amigadalas, gritando al niño, que si corre, que si mira, que si esto que si lo otro, como si el niño fuese la unica opcion de sacarle de su ruinosa miseria. una pena.....
un besito,

Francisco Antonio dijo...

Estamos igual considero una perdiad de tiempo total y rotunda sentarse de lante de un monitor a ver un estupido partido de deportes, lo que pasa es que la mayoria es estupidos, es igual que sentarse a ver ciertas peliculas donde el unico fin es explotar cosas indiscriminadamente, metiendo en tu cabezas ideas parcializadas, es muy tonto.

Anónimo dijo...

Tambien odio cuando me preguntan por la calle que a cuanto va el partido, a mi que mierda me importa, una vez estaba haciendo un trabajo con la laptop en mi universidad y un conocido (que no me agrada mucho por cierto) me la pide un momento, y le pregunto para que, me dice que era para ver a que hora era un partido, en ese momento senti tantas ganas de dispararle en la rodilla >:C, le valia una mierda que yo estuviera trabajando en algo importante, pero bueno, asi es esa gente, para mi todos son bastante ignorantes y mundanos.

Anónimo dijo...

ciertamente, me siento tan interesante al no gustarme los deportes, me siento del futuro...estoy seguro que hay muchos idiotas a los que talvez no les gusta pero tienen miedo de no parecerse a la mayoria.... para ser libre pensador hay que atreverse a admitir cuando no te gusta ni la religion ni el deporte....

Anónimo dijo...

Esto parece que es de hace años. Pero es que estoy totalmente de acuerdo. El deporte es algo que jamás entenderé. No le encuentro sentido a ese concepto de competición y demostrar que se es mejor metiendo una pelotita en una red o dándole a una raqueta.
Para qué sirve ser el mejor en eso ? No va a cambiar nuestras vidas ni mejorar el mundo. Pero la gente es simple, no quiere pensar ni mostrar el mínimo esfuerzo intelectual. Se entretienen con una estupidez y ya están contentos.

Jaime Bautista paternina dijo...

Cosa que me saca la piedra -en Colombia, me pone de muy mal genio-, es que yo encienda la tv para ver noticias y en su lugar, solo presentan deportes, como si ya no tuvieran su sección. No lo respetan a uno obligándolo a ver cosas tan triviales y sin una importancia real como los deportes o la farándula -chismes de famosos, o los realitis. ¿Así de aburrido e incipiente es el mundo de los seres humanos?

Jaime Bautista paternina dijo...

Me pasa igual, detesto cuando es la hora de las noticias y en vez de eso, transmiten un partido de fútbol. Para eso hay canales deportivos y también está la sección deportiva, para eso hay su público. Es como si no respetaran al usuario de un servicio obligándolo a ver lo que no le interesa solo porque al montón si le gusta ver esas trivialidades.