miércoles, 18 de junio de 2008

De mayor quiero ser diputado

Yo de mayor quiero ser diputado y ocupar una de las poltronas del Congreso, allá en Madrid. Tener un presidente que cada poco vele por mis derechos y me pida subidas de sueldo y reducción de jornada. No le haría ascos al tal Bono, a pesar de reservarme la opinión que pueda tener de él.

Yo de mayor quiero ser diputado, me da igual si del Pepé, del Pesoe, del Peneuve o del Partido de los Imbéciles Caraduras. Quiero trabajar solo de martes a miercoles. Tener coche de alta gama de empresa. Ordenador portatil, pedeá, teléfono móvil de última generación, dietas de 120 euros diarias, viajes pagados en AVE, avión o similar y un sueldo de cuatro o cinco mil eurillos mensuales de ná. Y sueldo vitalicio aparte cuando cese en el Congreso, claro está. Que aunque me busquen algún cargo de gerente o asesor en alguna suculenta empresa de por aquí o por allá, nunca vendrán mal unos pocos de billetes de más.

Y como no me gusta el fútbol, los días de partido yo sí que iré a trabajar, así que me supongo entenderán que yo me tome libre alguno de los días en que en Disney Channel pongan La Sirenita o Merlín el encantador. Cada uno disfruta con lo suyo.

Prometo no dormirme en ninguna sesión, al menos intentarlo. No gritar más de la cuenta y decir a todo "Amen". No quiero líos. Solo vivir bien. Que me saquen poco por la tele y cuando lo hagan, decir solo que todo bien, ¿crisis? ¿que crisis? Y cosas del estilo.

Yo de mayor no quiero ser uno más. Quiero ser diputado. No quiero vivir entre gente normal de la calle. Gente que protesta, que hace huelgas, gente que se manifiesta, que trabajan como cabrones para ganar mil euros y que en vez de casa, tienen hipotecas. Que pringaos.

Yo de mayor quiero reirme de todos vosotros. Quiero ser diputado.

1 comentario:

Drea dijo...

Pues yo me sentiría tremendamente culpable