domingo, 6 de julio de 2008

El Coloso de Asensio Goya




Reconozco que de cierto arte no tengo ni puta idea y soy de los que en toda mi vida no ha pisado el famoso Guggenheim por dentro más que en una ocasión, aprovechando la visita de mi amiga Esther de Móstoles, allá en el 2.001. A pesar de tenerlo a menos de una hora de mi casa andando y a escasos 5 minutos en coche o autobús. Y para una vez que fui, me resultó decepcionante, quizás por aquello que ya he explicado al principio de no tener ni la más repajotera idea de ese tipo de arte. Y es que ver unas piedras, como vi, tiradas en el suelo sin ton ni son, como las hay por cientos en cualquier pueblecito de por ahí, para mi es al arte lo mismo que un tal Bisbal puede ser a la música o Belén Esteban al periodismo. Bazofia pura y dura.

Partiendo por lo tanto de esa ignorancia reconocida por mí mismo sobre el arte, me ha resultado gracioso, cuando no increíble, lamentable, incluso de echar a correr, el tema de El Coloso, ese cuadro de valor incalculable que se creía había pintado Francisco Goya entre 1.808 y 1.812. El cuadro en cuestión era una obra de arte de esas que te la tienes que comer porque sí, porque uno lo dice y los demás, ignorantes como yo, decimos: Amen. Pero ahora, en el año 2.008, gracias a no se qué investigaciones de no se quien, que ni me molesto en averiguar por lo poco que en realidad me interesa, resulta que el cuadro no lo pintó Goya, o eso dicen, si no un tal Asensio Juliá, colaborador y discípulo de Francisco. Todo un logro llegar a tal conclusión.

El caso es que ahora el valor del cuadro ha debido caer en picado, pues Goya era Goya y Juliá es Juliá. Simplemente Juliá. Y si el cuadro era bonito, ahora ya no lo debe ser tanto. Y si era una obra de arte, ahora se puede quedar simplemente en una obra. Y si su valor era incalculable, ahora podría tener precio. Quizás hasta le cambien el título y ahora solo sea El colo.

Y es precisamente esto lo que yo no entiendo. Soy un ignorante, lo se y lo reconozco, pero prefiero ser así toda mi vida, a formar parte tan solo cinco minutos del circo ese que nos venden con tonterías varias y con el pretexto del arte y los artistas. Que más de una vez he escuchado eso de que quien no entiende el arte, es un pobre de alma.

Y ya puestos a hacer el papel de ignorante, me atrevo a decir que El Coloso no me interesaba lo más mínimo antes, cuando se le atribuía a Goya, pero tampoco me interesa ahora. Yo tengo por costumbre ponerle valores incalculables tan solo a las personas. Nunca a los objetos. Aunque lo haya realizado, pintado, compuesto, creado o narrado la madre que lo parió.


2 comentarios:

nomolamos dijo...

yo tampoco entiendo de arte, pero ten por seguro qu no colgaria en mis casa nngun cuadro de goya ni de velazquez ni de ninguno de esos, porque no me gustan, dan miedo, por muy obras de arte que sean,
hace muchos años que me recorro el bellas artes, porque mi madre trabaja alli, y cualquiera con menor renombre, me gusta mas,
Esta claro qe en el mundo del arte hay que tener suerte, nada tiene que ver tu calidad, si haces algo que impresiona a alguien, luego como si te dedicas a hacer churras, se vuelve todo incalculable,
te juro que he visto exposiciones, que podian haber sido dibujos hechos por mi hijo, pero bueno... ellos se lo guisen ellos se lo comen,
totalmente de acuerdo, que en esta vida lo unico incalculable son las personas, los amigos, la familia,
como vamos con el nombre del niño?, como esta la princesa, como lo lleva??
un besazo para los tres,

Salva B. dijo...

Aun no tenemos nombre. Nos está resultando realmente dificil, y es que el nombre es para toda la vida.

Por cierto, no dudo que los dibujos de tu hijo le den mil vueltas a cualquiera de los dibujados por esos "artistas", que incluso ellos mismos se reirían de la ignorancia de quienes le han dado el valor que hoy dicen que tienen. Aunque bueno, me suena que en aquellos tiempos había también mucho prepotente.

Gracias por interés.

Muxu bat.