lunes, 1 de diciembre de 2008

Bievenida mi nueva vida

Han sido ya varias las personas que al llamarme en los últimos días, me preguntaban el porqué de mi abandono repentino de mis Mundos Azules, pregunta a la que yo no le daba mucha importancia, pues en ningún momento he considerado que haya dejado de lado mi blog, pero de repente cuando esta noche me ha dado por echarle un vistazo, me he sorprendido y me he quedado un rato en trance. Hace más de un mes que no escribía nada. Un mes, que se dice pronto. Y eso que tengo la PDA llena de bocetos con tonterías varias con las que llenar unos cuantos post, pero no consigo sacar un minuto para acabarlas y mucho menos para publicarlas. Y claro, con todo ello, algunas de las cosas están ya fuera de lugar. Porque seamos sinceros, a estas alturas, ya es un poco tarde para decir lo sinvergüenza que puede ser la Esperanza Aguirre por correr como una puta rata con sandalias y calcetines con olor a puro marketing, dejando en tierra de combate a sus compatriotas, verdad?

Estoy viviendo unos días, que a pesar de ser maravillosos, son también un tanto extresantes y apenas saco tiempo para mis cosas cotidianas de antes. Vamos, que mi vida ha cambiado. Y no para mal, que conste, aunque reconozco que es un cambio tan brusco, que hay momentos de agobio.

Ayer le enviaba un e-mail a Carmen, una vieja amiga de Peñaranda de Bracamonte que también está ahora embarazada y la contaba un poco como eran mis días, para que así no la pillase luego a ella desprevenida, y la decía algo así:

"Total, que le das o bien el biberón o bien el pecho, dependiendo de lo que cada una pueda, pongamos que a la 1 de la mañana, por poner una hora que sirva de ejemplo y porque las cosas como son, a cualquier hora le puede tocar. Tardas mínimo unos tres cuartos de hora, cuando no es más, ya que el niño no se lo bebe todo de golpe, sino que se queda dormido cada tris tras y hay que andar despertándole a cada instante. A la 1:55 te dispones a dormir, pero va el jodido y se pone a llorar. No sabes qué es lo que le pasa, así que le miras por si acaso se ha meado o se ha cagado, pero resulta que no, ni lo uno, ni lo otro, así que le vistes de nuevo, le das unos toquecitos en la espalda, resulta que te echa un par de eruptitos con pelín de vomito, que elementalmente tienes que limpiarle y ale, a dormir. Pero de repente y antes de dejarle en la cunita notas que huele mal y le miras otra vez por si se ha cagado y esta vez resulta que sí que se ha cagado. Ya son las 2 y media de la mañana. Le limpias, le cambias, recoges todo y a dormir. Las 3 menos cinco de la mañana. Entre que te duermes, te entra el sueño porque ya estás totalmente desvelado y demás, las 3 y cuarto. Y a las 4 suena de nuevo el despertador, pues le toca otra vez, ya que hay que darle cada tres horas, y son tres horas desde que empezaste la toma anterior, no desde que la acabaste, osea, tres horas a partir de la 1 de la mañana. Le das la toma, le miras por si ha cagado... llora, el eruptito... se mea... a la cama cuando ya son las 6 menos cuarto. Esta vez ha habido suerte y has ganado diez minutos, pero de nuevo estás desvelado y dormirse no es tan fácil. Y lo peor es que sabes que a las 7 le toca otra vez. Y eso si hay suerte y antes no le da por llorar, claro está. Luego ya de día, te suena y te suena el móvil. Y cuando no es peor y lo que suena es el portero automático: tus padres... los de tu mujer... tus hermanos, los de tu marido... tus amigos... tus tíos... tus primas... el vecino del octavo, el del bar de abajo de tu casa... y la madre que les parió a todos... Se te llena la casa de gente. No ganas para cervezas, coca colas, patatas fritas de bolsa y galletas surtidas de esas que una vez que abres, como sobre alguna se te ponen blandas para el día siguiente. Y todo dios con la misma historia: que si qué niño más guapo... que si ¿qué tal el parto?... que si se parece al padre pero con la sonrisa de su madre, aunque en la puta vida la hayan visto sonreír, pero... es lo que hay. Y tu con una sonrisa de oreja a oreja, mientras te mueres de sueño y te cagas en los más profundo. Solo deseas que llegue la noche para meterte en la cama y dormir, pero sabes que a la 1 le toca el bibe... y a las 4... y a las 7... Y mañana volverá a sonar el teléfono. Y lo que es peor... el portero automático."



Claro, que aunque la historia tiene mucho de verdad y uno vive entre la nube de ser padre y entre el agobio por la que se le avecina, el asunto merece la pena. Uno se puede tirar horas y horas mirando al pequeño príncipe de la casa, aunque este se tire las mismas horas sin hacerte ni puto caso y solicitándote tan solo cuando le entra el hambre. Es un sentimiento difícil de explicar. Y a pesar de todo, que nadie dude que uno agradece la visita de toda aquella gente a la que aprecia. Pero me resulta gracioso narrarlo así. Anda que no habré tocado veces el portero yo cuando los que parían eran los demás...

Por cierto, os presento a Gaizka. Forma parte de este mundo desde las 5:20 de la mañana del día 20 del pasado mes de noviembre. Un joyita con forma de niño.





Gaizka. 10 días.

6 comentarios:

Kato dijo...

la foto que tienes que estas en el agua, se parece mucho mucho a ti.

es una cosita tan mona!!!
mira esos cachetitos!!!!

nomolamos dijo...

no lo has podido contar mejor, jejjeje y es que es asiiiiii, ni mas ni menos..... en un mes han cumplido todos tranquilo.... jejejjejeje... de todas las maneras no os han dicho que si está dormido no lo desperteis, ?????..... cada pediatra es un mundo, con eso si que podriamos hacer unos cuantos post, jejejjejejejjejeje....
bueno, que me repito otra vez, esta precioso, muchas felicidades para vosotros, y besitos para gaizka.....
y aporvechar que esta epoca dura poco y no es de las peores, jejejjejejejjeej

Drea dijo...

Glubs, qué estrés... Pero supongo que cuando tanta gente se pone a ello, es porque merece la pena...

Mundos Azules dijo...

Irkus, me has contestado al comentario de los monos en vez de a este. Debe ser por el extres que tiene que producir tener dos... jejeje. Si con uno ya es dificil, con dos no te cuento, pero mira el lado positivo: las alegrías serán también dobles, eh?

Anónimo dijo...

Es muy guapo tengo ganitas de conocerle, a ver si cuando esteis mas tranquilos vamos los 4 a veros un dia. Nosotros ya le vamos cogiendo el ritmo aunque es cañero, los dias vuelan y ellos cada vez mas personitas ya sonrien y parecen que te escuchan y te entienden cuando les hablas, son mis dos amores y los de su aita, apesar del cansancio son la experiencia que mas me ha llenado y me llenara esta vida.
Un besazo a los 3 de estos 4
Nieves

Anónimo dijo...

salva,q cosita mas bonita habeis creado,la historia como ya han comentado por arriba no podias haberla contarlo mejor,en tu linea pero con todo el cariño del mundo...supongo q poco a poco os acostumbrareis al cambio q no es facil pero estoy segura q las alegrias q os esta trayendo hace q olvideis todo el sueño entre otras cosas...
un besito para los 3

garbiñe,noctur